Vídeos de bodas

Probablemente todavía falte mucho tiempo para ese día tan especial, el día de vuestra boda. Normalmente los preparativos se realizan con mucho tiempo, mínimo un año antes y hay que elegir el vestido de novia, el traje del novio, los zapatos, el menú en el restaurante y muchos más detalles para que ese día sea perfecto.

Una de las cosas a elegir en una boda es la contratación de un fotógrafo y de un videógrafo de bodas. Al fin y al cabo, los nervios de la ceremonia pasan, el banquete y la fiesta pasan en un suspiro y el único recuerdo que nos queda son las fotografías y el vídeo de nuestra boda.

Muchas parejas deciden la contratación de sus vídeos de bodas a última hora. No están seguros de si quieren un vídeo de su boda, le dan más importancia a las fotografías o símplemente se trata de una cuestión de presupuesto.

Si todavía no has decidido si quieres contratar un videógrafo de bodas, o si tienes claro que quieres un vídeo de tu boda pero no sabes por cuál decidirte, os dejo unos consejos.

¿Qué hay que tener en cuenta en los vídeos de bodas?

En primer lugar debéis decidir cómo de importantes son los vídeos de bodas para vosotros. Para algunas personas el vídeo es muy importante y quieren a un gran profesional detrás. Otras parejas simplemente quieren un recuerdo y no les importa ni el estilo ni la calidad técnica. En todo caso el vídeo tiene importancia por sí mismo. Hay momentos, acciones y sucesos en una boda, que por muy bien que se fotografíen, nunca tendrán la misma fuerza que una imagen en movimiento..

Si habéis decidido que queréis que un profesional haga el vídeo de vuestra boda, es muy importante decantarse por un determinado estilo. Hay videógrafos de boda clásicos, que suelen pedir poses, muchas de ellas mirando a cámara y otros videógrafos de estilo documental o espontáneo que intervienen lo menos posible para que sea todo más natural. El estilo del videógrafo tiene que estar en consonancia con cómo sóis vosotros y cómo queréis que sea el vídeo de vuestra boda. Evidentemente si no os gusta posar, y os gustan los momentos más espontáneos, deberéis elegir un videógrafo de bodas que tenga un estilo como el que vosotros queréis.

¿Cómo se hacen los vídeos de bodas?

Cómo se realiza y se entrega el trabajo también debería ser un factor a tener en cuenta. Sé que a veces la tecnología nos sobrepasa a todos, que avanza a un ritmo imparable, pero como ya he dicho en alguna otra entrada en este blog, no son lo mismo los vídeos de bodas grabados con una cámara de vídeo convencional que con una cámara DSLR. Ni la textura de la imagen, ni la calidad de la misma. Y hay mucha diferencia entre un vídeo de boda, y una película de boda.

La forma de entregar el trabajo de un videógrafo de bodas se va estandarizando con el paso del tiempo. Los soportes físicos como el DVD o el Blu-Ray están en peligro de extinción y casi todos los videógrafos de bodas entregamos el trabajo en un USB con los archivos en alta definición para poder disfrutar toda la calida del vídeo.

Independientemente de en qué formato físico se entregue el trabajo, el último aspecto al que yo le daría más importancia (aunque no tiene por qué ser el último en cuanto a orden de preferencias) sería el QUÉ nos entregan. Hay videógrafos de bodas que entregan vídeos de dos horas. Otros que entregan vídeos resúmenes de 5 minutos. Creo que el vídeo de boda perfecto es aquel que resumen en 20-25 minutos lo acontecido durante el día. Se ve fácilmente, es rápido, no es aburrido, y sobre todo, no deja indiferente a nadie.

En resumen

Por tanto, y resumiendo, las preguntas que habría que plantearse son.

-¿Quiero un vídeo de mi boda?

-Si lo quiero, ¿quiero que lo haga un videógrafo de bodas profesional o me da igual quien lo haga, familiar o amigo, por que lo que quiero es un recuerdo?

-¿Qué estilo de vídeo de boda quiero?

-¿De qué presupuesto dispongo?

-¿Qué me entregan al final de todo?

Y sobre todo lo más importante. ¿Estoy dispuesto a que mi vídeo de boda lo haga cualquiera o quiero que lo haga un profesional?