Videógrafo de boda

Como ya he dicho alguna vez por aqui, hasta hace poco tiempo los vídeos de boda eran el patito feo, eso que iba como regalo con el pack de fotos, y esa cosa larga y aburrida que hacía el cuñado de alguien con una cámara que le prestaban y que sólo sabía manejar en automático.

Aunque ahora los vídeos de boda tienen una personalidad propia, y el videógrafo de boda tiene un estilo propio y poco que ver con lo que se hacía antes, siguen teniendo una cosa en común. El fotógrafo.

Fotógrafo de boda

El fotógrafo es ese compañero con el que trabajas codo con codo y que puede hacer que trabajar con él sea un placer o sea una pesadilla. Y la mayoría de las veces es un placer, aunque a veces no coincidamos en la forma de trabajar o en el estilo de hacerlo. No es que pretenda criticar a ningún fotógrafo. A lo largo de una temporada de bodas trabajas con muchos fotógrafos. Unos a los que ya conoces. Otros a los que conoces el día de la boda. Normalmente me suelo llevar bien con todo el mundo, intento facilitar todo lo posible su trabajo, que no se metan en el mío, que no aparezcamos cada uno en los respectivos planos del otro y esas cosas. Pero normalmente el fotógrafo y el videógrafo de boda suelen querer cosas opuestas.

¿Moviendose o parados?

A mi me gusta el movimiento, la naturalidad y la espontaneidad de la gente. Quitando algún momento puntual en los domicilios de los novios, jamás les digo haz esto, posa así, o haz esto otro de más allá. Intento que sea todo lo más natural posible, fluido e intervenir lo menos posible. A veces es inevitable que os diga, cogeos de la mano, venís andando hacia mí, pero sobre todo, sin posar, siendo naturales, y estando a vuestro rollo. Los fotógrafos (afortunadamente cada vez menos) necesitan estatuas. Parejas haciendo tal o cual cosa, pero quietecitos, sin moveros mucho.

Como digo, cada vez los fotógrafos ponen más movimiento en sus fotos, pero cuando coincides con un fotógrafo que no tiene el mismo estilo que tu, que contínuamente está haciendo posar a la pareja y que no los deja moverse, es horrible. Sobre todo, cuando por falta de tiempo tienes que hacer los planos al mismo tiempo que el fotógrafo.

El flash

Otra cosa que tienen algunos fotógrafos es que usan un invento horrible para el vídeo, pero que ya estaba ahí cuando llegamos. Estoy hablando del flash.

Si, lo se, a veces es inevitable. He trabajado con fotógrafos, con un estilo muy parecido al mío que no utilizan prácticamente el flash, a no ser que sea de noche, una discoteca o sitios realmente oscuros. Y aunque normalmente es algo que pasa desapercibido para el común de los mortales (un flashazo dura milisegundos) para una persona con el ojo acostumbrado, se ve, vaya que si se ve. Y en los vídeos se ve y mucho.

Podría alargarme por qué canta tanto un flashazo en un vídeo, pero lo resumiré diciendo que los sensores de las cámaras, al trabajar en modo progresivo es como si hiciesen 25 fotografías por segundo. Y de repente, en una de esas fotografías, la imagen está totalmente blanca. Y esto se complica cuando en vez de con uno, trabajas con dos fotógrafos, que en momentos determinados no hacen más que disparar y disparar, dejando tu plano totalmente manchado.

¿Es posible trabajar sin flash?

Los flashazos lo que hacen es estropear un plano. Cuido la composición, cuido el color, cuido el encuadre, cuido que el plano diga lo que tiene que decir, pero de repente está cortado por haces de luz blanca. Y cuando es necesario, es necesario utilizar el flash, pero muchas veces se abusa de su uso. Lo ideal es trabajar junto con un fotógrafo que no utilice el flash, o que lo utilice lo mínimo posible.

Intento tener el mejor equipo posible, y sobre todo el más luminoso para trabajar durante toda la boda sin luz artificial, únicamente con la luz que hay en el ambiente. Incluso en las discotecas, esos sitios oscuros y con luces de colores grabo así. Sin luz. Así capto el momento tal cual es, no ciego a la gente, paso inadvertido y sobre todo no estropeo la estética de la imagen. Me gusta trabajar con la luz que hay. Acomodarme a la situación. Y obtener el mejor resultado con la luz disponible, sin necesidad de añadir nada extra.

Estilo vs precio

Así que recomiendo a todo el mundo contratar a profesionales con el mismo estilo. Da igual si son equipo o no, si trabajan juntos o si es la primera vez que lo hacen. La compenetración entre videógrafo de boda y fotógrafo es fundamental. Así se evitarán planos manchados por flashazos y fotos que no son planas a base de flash. Como videógrafo de boda ni puedo ni quiero decirle a nadie como tiene que hacer su trabajo ni qué herramientas tiene que utilizar.

Muchas veces el precio es un factor determinante a la hora de contratar a uno u otro fotografo. Pero si que es verdad que cada vez se demanda más una fotografía natural, sin artificios ni iluminación externa, dejando el uso del flash y de otras fuentes de luz para usarlo únicamente de manera artística.

Para concluir diré una cosa. Me encanta trabajar con fotógrafos. Creo que es una parte fundamental de nuestro trabajo, compartes muchas horas juntos, haces amigos y trabajo muy agusto con todos, a pesar de todos los inconvenientes que a veces pueda tener.